Decidido el campeón de la Bundesliga, la atención de la penúltima jornada del campeonato alemán se centrará en el Veltins-Arena. Allí, la afición del Schalke 04 despedirá a Raúl con todos los honores. En un partido en el que los de Gelsenkirchen se juegan la tercera plaza ante el Hertha, todas las miradas apuntarán al '7'. Es el día de Raúl. La última vez que juega en casa. Porque, el Schalke 04, como él mismo dijo, ya siempre será su hogar.
Se irá como llegó, compitiendo y dejándose hasta la última gota de sudor sobre el césped. Porque el partido, aparte de ser el de su despedida del Veltins-Arena, es el penúltimo obstáculo para ratificar la tercera plaza, la que da acceso directo a la Liga de Campeones. Por detrás agobia el Mönchengladbach, a tan sólo dos puntos. Y enfrente estará un Hertha de Berlín que busca el milagro de una salvación que pasa por ganar sus dos partidos y esperar una carambola.
El encuentro tiene un interés natural, a la vista está. Sin embargo, con el paso del tiempo no será recordado por su resultado o por lo que supuso para unos y otros. Quedará en la memoria como el día en el cual Raúl se despidió de Gelsenkirchen. Una ciudad que le brindará un homenaje a la altura de las circunstancias.
No extrañaría ver las gradas repletas de hinchas con la camiseta homenaje creada por su adiós y que ya ha sido liquidada en casi todas las tiendas. Quizá veamos nuevamente al '7' con un micro en la mano junto a los miles de aficionados alemanes que se citarán este sábado en el estadio. Será entonces cuando se escuche aquello de: "Cállense, va a hablar el señor Raúl". Miles y miles de aficionados, rendidos a la leyenda del '7', que con el paso de los años podrán decir: "Yo ví a Raúl jugar su último partido aquí". En el Veltins-Arena, donde el homenaje a un mito del fútbol español ya está preparado. Lo merece.

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